Este viernes, el precio del petróleo en los mercados internacionales registró un alza de poco más del 1%, ya que Estados Unidos e Irán seguían adelante con sus negociaciones.
Pero el escenario puede cambiar abruptamente en las próximas horas tras los ataques de este sábado. “Eso va a depender del tiempo en que este conflicto permanece y la fuerza con que él se manifieste en la acción política guerrera, y en la baja perspectiva de soluciones en el corto plazo”, explica Víctor Salas del Departamento de Economía Usach.
Pero más allá de lo que dure los ataques, hay un punto geográfico esencial que se ubica en el epicentro del conflicto.
Hablamos del estrecho de Ormuz, un punto clave en el comercio internacional de hidrocarburos. Irán controla esta ruta marítima por donde fluye más del 20% del petróleo mundial. Este paso conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico.
Funciona como un embudo geográfico crucial por donde transita una quinta parte de la energía que consume el planeta. Flanqueado por Irán, Omán y los Emiratos Árabes Unidos, su navegación real se limita a canales de apenas 3 kilómetros de ancho, lo que convierte en un vulnerable cuello de botella. Por ejemplo, Emiratos Árabes Unidos exporta el 66% de su petróleo, mientras que Arabia Saudita e Irak envían el 89% y el 97% respectivamente.
Y por último, Irán, Kuwait y Catar exportan por esta ruta el 100% de lo que producen, por lo que el cierre total de dicho paso podría provocar que se dispare el precio de este hidrocarburo, lo que afectaría a los países asiáticos europeos y como efecto dominó al resto del mundo, trayendo consecuencias catastróficas para la economía mundial.
“La clave es el rol que jugaría Catar, debido a que entre el 20 y el 30% del gas natural licuado producido en el mundo pasa a través del estrecho de Ormuz y por lo tanto, si se generan bloqueos en esta zona importante, ya lo que es la zona de Asia, donde India, China, Japón, que son países que aproximadamente el 60% de sus exportaciones de gas viene desde Catar, verían incrementados sus precios y por el lado de Europa sería más complicado debido a que ya vienen con un problema de sustitución del gas ruso”, comenta César Valencia, analista económico.
Víctor Salas, enfatiza en las consecuencias, “cerrar Ormuz, además, es un problema de alto riesgo no sólo para el precio del petróleo y para los países, Estados Unidos y el resto del mundo, sino que también para Irán y para su socio China, que compra mucho de ese petróleo”.
Consecuencias del aumento del precio del crudo, que puede afectar en un futuro no tan lejano nuestro país, efecto que se traduce directamente en que el costo de la vida se dispare.
“Tiene efectos de aumento de costo en todos los sectores de la economía. Esto es una cuestión que de repente se olvida uno, producimos mucha energía con petróleo, con diésel, todavía producimos y necesitamos el diésel para el transporte y para varios de los sectores de la industria”, finaliza el académico de la Universidad Santiago de Chile.
Por lo que el llamado es estar atentos a lo que pueda ocurrir con este conflicto, porque la intensificación de las tensiones de Medio Oriente puede traer consecuencias negativas para el bolsillo de todas las personas en el planeta.